Al instante creí que era imposible, pero era real la cebolla me hacia llorar, una excusa que muy a menudo utilizaba como pretexto para disimular mi tristeza.
- ¿cuanto falta ? preguntaba el reloj, casi nada decía la cebolla, pero ¿seguro que va a venir? decía el reloj, que siii contestaba la cebolla-
en aquellos dias el reloj era lo mas importante de la casa y era quien mandaba el movimiento allí.
-son las 12 decia el reloj, mientras hacia sonar sus campanas una tras otra; resonaban en toda la casa como si de un estallido se tratara, buumm , buumm.....continuara
No hay comentarios:
Publicar un comentario